Columna de ‘Así somos’

¡Tu ofrenda al Niño!

Domingo, Diciembre 22nd, 2013

“Cuando Dios me vio tacando ante él, me sonrió…” Este antiguo villancico enseña que cualquier obra humana es agradable a Dios, siempre que sea para bien. Dios oye intentos, aplaude la verdad, y se goza con el esfuerzo cotidiano. La gloria de Dios es tu felicidad, y ésta se encuentra dando, no importa cuán humilde sea tu ofrenda, lo importante es que sea tuya, y la des al otro con amor.
Lo que importa es lo que amemos. ¡Qué Dios premie tus desvelos!¡Qué se cumplan tus sueños!¡!Qué tu familia más grande y unida en 2014!¡Qué la Iglesia sea más cercana y más valiente en 2014!¡Qué Cuba sea más próspera y democrática en lo adelante!
¡Feliz Navidad!

SI REZO…Él te habla hoy

Jueves, Octubre 28th, 2010

En aquellos días se fue a orar a un cerro y pasó toda la noche en oración con Dios. Lucas 6, 12

¿Qué tiempo le dedico a la oración?

La contienda

Viernes, Marzo 12th, 2010

“Cuando   trabajaba para la Iglesia en el obispado de mi diócesis me sentía siempre como en una contienda bélica, siempre había una campaña en contra a la que responder, un problema interno que asumir, un ataque de alguien…”
Así puedo resumir lo que me dijo una buena amiga, y es verdad, no sólo para quien trabaja en un obispado. En la Iglesia de Jesucristo se vive permanentemente el conflicto hacia afuera y hacia adentro.
¿Se trata del asedio constante del Malo?¿Se trata de la incapacidad humana de cargar con obras que superan nuestra fragilidad?¿Se trata de los cambios del mundo?. Puede que se trate de todo eso y de más.
Yo he vivido fuertemente esa lucha durante toda mi vida, en momentos más que en otros, esta Cuaresma ha sido dura en el sentido espiritual. He tenido que lidiar con desacuerdos, injusticias y silencios, desde dentro de la Iglesia y desde fuera.
“¡Vas bien entonces!”, me dijo un obispo viejo y amigo, “agradece la cruz, preocúpate cuando no la tengas”, concluyó.
Dos asideros he tenido en esta Cuaresma, el diálogo y la oración. Una alegría: mi familia. ¡Gracias Padre por la Cruz!

Por sobre…todas las cosas

Martes, Marzo 9th, 2010

Cuando el hombre es capaz de proyectarse en el mundo independientemente,
vive de una libertad, pero primero necesita ser libre, coherente con sus ideas y actuaciones, el pensar y el ser, por sobre… todas las cosas.
“Por otra parte, nunca sabe nadie cuándo le llegará su hora: así como los peces quedan atrapados en la red y las aves en la trampa, así también el hombre; cuando menos lo espera; se ve atrapado en un mal momento” (Ecles 9-12)

Cuando somos tratados como un objeto, una cosa, o manipulados según la voluntad  de alguien, logrando una meta, se empobrece al hombre.
Realmente no somos más que una pequeña ciudad, con pocos habitantes, atacada por un rey poderoso.  Es mejor tener sabiduría que valentía, aunque nuestra sabiduría no se tenga en cuenta, ni hagan caso a lo que decimos.

Continuará…

Así somos

Viernes, Enero 15th, 2010

SI TE DIGO

Si digo que de pequeño me llevaba mi abuela a la Iglesia (en aquel Sancti
Spíritus de los años 80). Si digo que por conveniencias o inconveniencias
para otros de que ella “llevara al niño” no volví (entendido ahora). Si digo
que me recuerdo sentado en el balcón llorando porque “abuela má” se iba sin
mí a cruzar la calle (ahí donde se ve a La Virgencita),

No miento.

Si digo que creía en “algo superior”, que hizo todo, que siempre está. Si
digo que leía y sabía de la Biblia, de religión, algo de lo que un creyente
debería ser (sobre todo para criticarlo o justificarme, no para vivirlo yo),
No miento.

Si digo que volví por mis propios pies a los 14 años, que por mí mismo pedí
el bautismo e hice camino. Que llegué como el hijo pródigo, vapuleado por la
vida, maltrecho por elecciones propias y otras ajenas,
No miento.

Y si digo que he descubierto que Dios se vale incluso de los muros que otros
levantan para salir a nuestro encuentro. Que el caído y lejano encontrará
brazos tendidos de un Padre y extendidos de un Hijo, lo mismo que
experimenté yo. Que el Espíritu irá guiando, basta que dejes un filón,
porque respeta tanto nuestra libertad, que se niega a violentarnos. ¡Lo que
es tan fácil!
Entonces, entonces hermano
mío, tampoco miento.

Y tú ¿dónde estás? O mejor ¿qué te dice el Espíritu?

NELDO HERNANDEZ
Seminarista de Santa Clara

Así somos

Jueves, Diciembre 24th, 2009

En la noche oscura, sigamos la Estrella. Ella nos anuncia a quien es el futuro, la esperanza: Jesús, nuestro Salvador. ¡Feliz Navidad!

Un tal Jesucristo. Así somos

Martes, Diciembre 8th, 2009



Un tal Jesucristo

Me llamo Eloy y tengo 32 años de edad, soy único hijo, de padres que manifiestan no ser creyentes. En mi familia nunca escuché palabra alguna sobre Dios y la Iglesia. Un día, siendo ya joven, un amigo me invitó para compartir en una fiesta. Por supuesto, que todo lo que sonaba fiesta yo afirmaba gustosamente. La esperada fiesta no era como las que frecuentaba no había bebida alcohólica, ni música alta, era un compartir muy peculiar.

Había algunos muchachos con guitarras, y el grupo se animaba con varios cantos, chistes o anécdotas. Aquello me llamó muchísimo la atención. Al finalizar la fiesta me invitaron a que participara un día de la misa dominical. Ciertamente yo no sabía muy bien que era eso, pero acepté.

El domingo próximo aparecí por el templo “Nuestra Señora de la Guardia”, en la barriada de Luyanó, cerca de mi casa. Confieso que me dio vergüenza la vestimenta con que iba: short y camiseta. Sin embargo, los jóvenes no se fijaron mucho en eso y cuando me vine a dar cuenta ya tenía un cantoral entre mis manos, tarareando los cantos. Aquello fue comiquísimo, pues había cantos que no entendía el mensaje, por ejemplo “Hosanna en el cielo”, yo entendía Roxana en el cielo. Me preguntaba ¿quién es esa Roxana que está en el cielo? Otro canto: ” (.)Por el camino de Emaús.”, lo que entendía era por el camino, un mamut. ¿Y qué relación tenían los mamuts con esta gente? En fin que todo era novedoso, un mundo insospechado para mí que me despertaba mucha curiosidad.

Entre todas las cosas nuevas, hubo alguien que me llamó grandemente la atención. Era un personaje del que todos hablaban o le cantaban: un tal Jesucristo. No sabía por qué, pero me atraía, me inquietaba y cuestionaba. A la vez caía en la cuenta de que El mismo conocía de mí, más que nadie y más que yo mismo. El escuchar y leer los Evangelios, el participar y “escudriñar” la misa, el gustar de la comunidad y de los jóvenes, y el sorprenderme con el cura, provocaba en mí un cambio de 180 grados. La realidad comencé a verla diferente, me adentraba en algo más allá de una experiencia material, afectiva y sentimental. Y todo gracias al maravilloso encuentro personal con Jesucristo en el insondable misterio de la fe.

Tomaba conciencia del proyecto de felicidad que El me proponía cada día. ¡Y pensar que siempre estuvo a mi lado! Pero no todo fue color de rosas, tuve la oposición de muchos de mis amigos, mis padres, hasta de mi novia. Sin embargo, por primera vez en mi vida experimenté que lo que estaba haciendo era lo correcto, y que no podía negarme a la propuesta de tanta felicidad: el don infinito de la fe, el regalo del Hijo de Dios y la acogida de la tierna Madre Iglesia.

Así somos

Jueves, Noviembre 12th, 2009



Estamos tan ocupados llevando a cabo lo que creemos que es lo urgente que no tenemos tiempo para hacer lo importante, con estas palabras de Confucio comienzo este testimonio de mi vida cristiana. 

He nacido en una familia de grandes valores humanos pero no fundamentados en los valores y en la fe cristiana que son realmente los más importantes. La práctica religiosa en mi familia desagraciadamente se ha dejado en el olvido por falta de práctica, por presión social o miedo.

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Olimpia

Jueves, Noviembre 12th, 2009

En los años 70 en Cuba, muchos creían que la fe cristiana era “una lacra del pasado”. Olimpia amimaba la oración del Santo Rosario los martes por la noche en la Iglesia de San Diego de los Baños en Pinar del Río. Martes por martes, a las 8:30 había una cosa segura en mi pequeño pueblo: “¡Ave María Purísima!”, decía Olimpia y comenzaba a rezar.
Muchas veces la acompañábamos los miembros de la pequeñísma comunidad, otras veces nadie. Un día le pregunté por qué se quedaba rezando cuando no venía nadie y me contestó: “¡Basta que uno solo rece el Rosario que siga la  fé!. La Iglesia tiene que estar abierta ”.
¡Y sigue abierta!¡”Ave María Purísima”!