Sergio Lázaro

Calumnia

por Sergio Lázaro

por Mayra 

Un día una gran calumnia, la que más dolía: Sobre mi moral.
El mundo se hundía, yo en pornografía. Mi padre, mi madre; tanta honestidad.
Su niña querida, la que ellos cuidaron; la que le inculcaron desde pequeñita todos los valores de la dignidad.
Todo coincidía, todo me implicaba, pero yo sabía que era inocente.
Unos me creían, otros me culpaban y yo me moría….

Hay Virgen Maria como te entendía, cuando te clavaron la daga en el pecho:
Mi pecho sangraba, mis ojos lloraban; mi boca no hablaba.
Te busque Señor y te encontré en el huerto, me coloque a tu lado tenia mucho miedo. ¡OH señor, Señor!
Fueron cinco días de mucho sufrir, no comer, llorar; tampoco dormir, por primera vez mezclaba a mis hijos en mi gran terror.
Y llego el domingo y fui para misa, entonces me hablaste:
-Todos tus problemas tienen dos caminos. Te declaran culpable y eres inocente; que mayor alegría que caminar conmigo, ayudarme un rato a llevar la cruz.
Se que estas muy triste con tu moral rota, pero no te han golpeado, no te han escupido, ni han roto la ropa en tu propio cuerpo; todavía te falta la corona de espinas.
Entonces hija mía, si de verdad me amas acompáñame un rato en esta soledad, y en estos desprecios de la humanidad….
Porque sabes muy bien que todavía son muchas las almas que ahora me están ofendiendo.

Íbamos caminando…. Yo estaba cansada. Entonces me dijo:
-Todavía existe otra posibilidad. Si logramos probar que eres inocente, no distes tu clave, no prestaste tu maquina, eso ya lo dijiste y no te creyeron. Porque no te conocen.
Entonces me dio un beso, me ofreció una sonrisa y me dijo:
-Hija, tu sabes muy bien que para mi las cosas son siempre sencillas, si yo te dijera que pudiera ser… que tu alma quedara limpia como el agua.
Recosté la cabeza en aquel hombro amado… ya no tenia fuerzas, tenía mucho miedo y le dije: -Padre, sea tu voluntad.
Pero solo te pido, si me declaran culpable siendo yo inocente, dame tú la fuerza para resistir. Se sonrió profundo; me beso en la frente,
pero nunca dijo que sucedería…
Cuando estaba lejos, cuando no lo veía… escuche una voz triste:
-De todas formas hija; siempre ganaremos. Si te crucifican te estoy esperando y si te liberan Gloria a Dios, por ti.
Lo sentí muy triste, todo padre llora si su hijo llora.

Pasaron dos días y el alma seguía encaprichada en su dignidad…
Sucedió de pronto algo inexplicable: mi corazón sano; Mi alma estaba limpia, no sangraba nada. Sentí una canción, una melodía… A esa pobre alma la estaban cargando.
Se quedo dormida en un jardín de rosas, después de mucho tiempo estaba sosegada.
Y miro su cuerpo y le tubo lastima, pero eso no importa.
El cuerpo de Cristo había sido dañado, el cuerpo de Cristo lo habían crucificado; estaba sangrando, sus manos clavadas, todas las espinas metidas en su frente.
La sangre chorreaba, su costado herido. Pero ya no estaba. Su alma había ido donde estaba el Padre.
Y mire mi cuerpo, estaba destrozado… Pero entonces supe que este gran dolor era necesario: Por primera vez Cristo me cargaba.
Mi moral fue crucificada inocentemente el 11/05/09
Quedo demostrada mi inocencia: 22/06/09

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