Félix Sautié Mederos

¡Viva la Virgen de la Caridad!, ya vienen los mariachis…

por Félix Sautié Mederos

El pasado 8 de septiembre me levanté muy temprano para participar en la jornada de la aurora en la Basílica Menor de la Caridad del Cobre, Santuario Diocesano de Occidente ubicado en Centro Habana, era su día patronal; y, lo que entonces viví, no puedo dejar de testimoniarlo. No me imaginé que pudiera manifestarse el abarrote de personas que me encontré allí a horas tan tempranas de la mañana en el siempre concurrido santuario habanero del barrio de Los Sitios, en donde hace ya más de cien años, por una de esas coincidencias históricas que hermanan a los pueblos, se veneran a la Patrona de Cuba en su advocación de la Virgen de la Caridad junto a la Patrona de México en su advocación de la Virgen de Guadalupe.
La calle Salud que da acceso al Santuario ya a las 6 AM tenía una concurrencia extraordinaria de personas que caminaban con apresuramiento hacia la Basílica a través de un verdadero enjambre de puestos de venta de flores, especialmente girasoles, velas y otros atributos incluso propios de la religiosidad popular. Por fin la liturgia comenzó muy temprano con el Rosario de la Aurora y la Santa Misa en espera de las mañanitas ya tradicionales de los mariachis cubanos que le cantan a María, todo comenzó al grito de ¡Viva la Virgen de la Caridad, ya vienen los mariachis! Percibí pasión, búsqueda de esperanza y fe.
En esta ocasión se congregaba el pueblo de a pie que sufre de los avatares de la política, la economía y la vida, que tiene a sus hijos y familiares en la diáspora y que recurre a lo trascendente para fortalecer su resistencia ante tantas consignas vacías, tantas penurias y tantas angustias, ahora agravadas desde lejos por los peligros de una nueva guerra que podría destruirlo todo. Me encontré con una Habana que sufre pero que quiere a la vida y que debemos estimular para que continúe con su lucha por la justicia y por la paz.


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