Sergio Lázaro

Una voz que grita en el desierto

por Sergio Lázaro

Juan el Bautista es la prueba de que la verdad se abre paso por sí sola. Aquella voz “insignificante” que comía saltamontes y miel salvaje realizó la preparación final del Paso definitivo Dios por este mundo, nada más y nada menos.
Cuando creas que tu voz no tiene nada que decir, acuérdate de Juan, y pide al Espíritu Santo que te ilumine para que lo que digas sea coherente con la verdad de Dios. El desierto está garantizado en este rincón del Caribe, y siempre encontrarás “saltamontes y miel salvaje” que te ayuden a lidiar con las consecuencias.


Comentarios

  1. Félix Sautié Mederos Félix Sautié Mederos dice:

    Sergio por fin he podido entrar de nuevo en el blog, no sé lo que me lo impedía pero algo era que ya no es.
    Te agradezco mucho este comentario que me hace pensar profundamente en la obligación moral y ética de dar testimonio de vida y de clamar, aunque pensemos que estamos en el desierto. Muchas veces lo he pensado y me he sentido así, pero en la profundidad de mi cinciencia he buscado y he encontrado a Dios.La soledad es una falsa percepción.

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