Entradas de el tema ‘mujer’

Ella lo vio

Martes, Abril 10th, 2012

-¡Mujer! ¿Por qué lloras? ¿Qué buscas? (Jn 20, 11-18)
-Estoy buscando a mi Señor y no sé dónde lo han puesto…
Esté fue el primer diálogo entre Jesucristo Resucitado y María Magdalena aquel domingo frente al sepulcro vacío, la comunicación se mantuvo y la mujer no lo reconoció hasta que Jesús dijera:
¡María! –a lo que ella contestó
¡Maestro!, porque lo había reconocido.
Ella lo vio porque lo estaba buscando, porque no se conformó con la evidencia de que no estaba en la tumba ni con lo que le dijeron los que estaban allí. Ella lo buscaba a Él, y por eso Él la llamó por su nombre, entonces lo vio cara a cara y pudo regresar diciéndole al mundo ¡He visto al Señor! en un grito de alegría que resuena hoy, dos mil años después, y resonará siempre… Jesucristo nos llama por nuestro propio nombre y nos toca el corazón directamente cuando lo buscamos.
¿Quieres verlo tú? Búscalo, el ya está en tu corazón. No te conformes con lo que dicen de Él, con lo que cuentan los creyentes, con lo que dice la doctrina… ¡Búscalo!

La procesión va por dentro

Martes, Marzo 20th, 2012

La procesión va por dentro.
En cada corazón, en cada familia,
en cada tristeza o ilusión.
¡Cuba cambia desde su mismo corazón!
¡Dios vive en medio de nosotros!
y María del Cobre es un puente invaluable.

¿Vives?

Sábado, Octubre 30th, 2010

¿Le das un beso a tus hijos todos los días?

¿les dices que les quieres?

¿Tienes un detalle frecuente con tu pareja?

¿le hablas de amor, del cielo y el mar…?

¿están contentos contigo los que te rodean?

¿te extrañan los de tu comunidad cuando estás lejos?

¿disfrutas la buena música?

¿admiras el sonido del mar y el canto de los pájaros?

¿llamas a tus amigos?

¿trabajas por un sueño?

Mujer

Lunes, Marzo 8th, 2010

Gracias por tu amor
tus brazos abiertos
y el arte de saber qué hacer con la miseria
que traigo a casa en las tardes sin sol y sin aire.
Gracias por la paciencia, los hijos, el amor,
el consuelo y la mañana.

Perdona cuando no llego a tu altura
y reza por mí,
tú que sueles estar más cerca de Dios.