por Glisset Valdés Herrera
Tú eres libre. Nadie puede quitarte la la última de tus libertades, la de hacer lo que decidas ante una circunstancia dada. En esto no importa que estés preso o libre, que te reconozcan o no un derecho. El Espíritu del Señor te ayuda siempre a ser libre, pues él sopla siempre en ti. Si tu decisión no es para bien, entonces no te ayuda.
Te comparto esto que dijo Juan Pablo II: “Aunque imperfecto y provisional, nada de lo que se pueda realizar mediante el esfuerzo solidario de todos y la gracia divina en un momento dado de la historia, para hacer más humana la vida de los hombres, se habrá se habrá perdido ni habrá sido en vano”
La libertad del espíritu encuentra la libertad del hombre y la confirma hasta el fondo. Caminemos juntos.

por Glisset Valdés Herrera
Dios es el Historiador de tu vida, vivirá siempre y estaba antes, desde siempre. Jesús no falla a nadie, lo veo en mi vida y en la de la gente que me rodea, aunque ellos mismos no se den cuenta.
Pedro niega conocer a Jesús, Pilato duda de que Jesús es el Rey, sólo Él y sin embargo es injustamente sentenciado a muerte; mientras que Pilato, dejaba libre a Barrabás.
Los falsos mesías, inventarán señales y milagros, engañando hasta a los que Dios ha escogido, nos advierte claramente que no les creamos, porque cuando Jesucristo regrese, brillará como un relámpago de oriente a occidente.