Pedro, tomando la palabra, dijo: Verdaderamente, comprendo que Dios no hace
acepción de personas, y que en cualquier nación, todo el que lo teme y
practica la justicia es agradable a él.
Hechos 10, 34
¿Si Dios no rechaza o discrimina a nadie que se le acerque, por qué yo sí?
