Sergio Lazaro

El Sermón de la Montaña"

“El Sermón de la Montaña”, es el título más grande de la existencia de los hombres, la justificación de nuestro vivir, la prenda de que podremos elevarnos sobre nosotros mismos, la promesa de esta posibilidad suprema, de esta esperanza: de nuestra ascensión sobre la bestia.
La montaña sobre la cual estaba Jesús el día del Sermón, era menos alta que aquella donde Satanás le había hecho ver los reinos de la tierra. Pero desde aquel monte humilde, Jesús hizo ver el Reino que no tiene fin, ni confín y escribió en la carne de los corazones, el canto del hombre nuevo, el himno de la soberana excelencia: ­‹‹ ¡Cuán bellos son los pies de Aquel que sobre los montes anuncia y predica la paz››
Ante un mundo sediento de espiritualidad y conciente de la centralidad actual y globalizada, promovamos el diálogo, defendamos la verdad, la inviolabilidad de la dignidad de persona humana.
Los que niegan a Cristo, – porque para admitirle tendrían que negarse a sí mismos, y no saben ver cuánto ganarían en el cambio, y tienen demasiado miedo de perder-, y para excusarse de no seguirle, han inventado, hace tiempo, un pretexto, una razón “docta”: – no ha dicho nada nuevo-.
A distancia de siglos se levantaron voces que pedían un poco de amor también para los prójimos, para los que no eran también de la misma casa, pero eran también de la misma nación, que pedían un poco de justicia para el extranjero, para los enemigos. “Hubiera sido un progreso admirable”. Pero aquellas voces eran tan raras, tan débiles, tan lejanas que no fueron oídas y si no fueron oídas, no fueron escuchadas.
“El sabio que quiera mejorar el mundo, puede mejorarlo únicamente si conoce con certeza el origen del desorden; si no lo sabe, no puede mejorarlo… Sabio chino Me-ti (Libro: Kic-siangngai)
Continuará…

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