¡Gran amor!

«El convertirme en madre me acercó más a Dios. Mis catequistas siempre me dijeron que Dios nos abama más que lo que nosotros éramos capaces, que nos amaba más que nuestros padres.
Cuando te tuve en mis brazos, di gracias a Dios por su Gran Amor, pues ese Amor ¡Es algo más grande que el que sentía por tí en aquel momento! ¡No puedo imaginar un amor tan  grande!. Cualquier madre entenderá bien lo que digo…»
Y cualquier padre también -repliqué a mi mamá- ahora que soy padre valoro mejor es Gran Amor de Dios, porque yo tampoco imagino cómo es posible que se pueda querer a mis pequeñas más que lo que yo las quiero…, y sin embargo, Él las quiere más

Sembrando respeto y valores

Cada encuentro con los niños en la catequesis en las tardes de dominog  es una linda experiencia para mí, es una siembra con la esperanza de recoger verdaderos hombres y mujeres de bien, verdaderos cristianos, con valores que dignifican al hombre, viviendo en la esperanza de un día ver el fruto.
Los cristianos nos ocupamos en la tarea de que nuestros niños no pierdan la autenticidad cristiana.
Hoy en día se reconoce que la mayoría de las personas, niños y adultos, no tienen conciencia de lo que significa la dignidad de la persona humana y el derecho que le asiste a vivir y desarrollarse en esa dignidad siempre ascendente y nunca en degradación.
Si todo animal y vegetal merecen respeto porque en ellos hay vida, ¡Cuánto más respeto merece el ser humano que tiene una serie de cualidades que lo asemejan a Dios!

La fe en Dios y las contingencias temporales

En los últimos tiempos se han estado manifestando acontecimientos inéditos en Cuba, los que he comentado con insistencia por la importancia que le concedo a que comience el movimiento por mínimo que pueda ser, frente a un inmovilismo que parecía eternizarse. Ello anima las esperanzas que tanto necesitamos, aunque aún sean muy precarias las señales que se perciben.
Así lo considero porque en mi criterio, cuando analizamos lo que sucede aquí, sin que nuestros entendimientos se nublen por causa de los rencores y los enfrentamientos que se han estado manifestando, podemos apreciar como ya he escrito que, la mediación Iglesia – Estado es un hito significativo, a pesar de todas las imperfecciones, insuficiencias y limitaciones que pueda tener, incluyendo los muchos problemas acumulados pendientes de resolver o bien porque el diálogo se debería desarrollar de todos con todos, tal y como lo he planteado en otros artículos desde hace algún tiempo. Leer más