Historia de familia

En casa de Yeni viven 10 personas, el abuelo hace mandados y pelea con los jóvenes por su irresponsabilidad, y por tener la mente y el corazón en España, a donde tal vez podría llevarlos el origen de sus ancestros. Todos entran y salen sin mucho contacto, sólo están todos en la madrugada, cuando Yeni no ha tenido “trabajo” en el Malecón habanero y Pedro, su padre, ha venido a dormir.
Cada cual comparte lo que tiene, y pone en la economía común una parte de sus entradas, menos los niños, a quienes se les pide estudiar y portarse bien, para que puedan salir adelante. Los abuelos suelen bendecir los alimentos y hablar de Dios en la comida, cuando alguien más se sienta a la mesa, aunque Pedro y Yeni prefieren tocar la campanita en el altar a Ochún.
A veces están juntos los domingos por la mañana mientras suena un dominó y retumba un reguetón. El de la semana pasada fue especial, Yeni contó que le ofrecieron trabajo en una buena peluquería y que saldría con Julito, “el que trae la hostia a la abuela”, que le está robando el corazón.