Mis sentimientos en mi 72 aniversario

En múltiples ocasiones repetimos de boca para afuera, casi sin pensarlo mucho, que el tiempo pasa en forma inexorable, o que nos parece que el año tal está trascurriendo más rápido que nunca. Es una sensación de lo efímera que resulta la vida terrenal. Sobre todo, estos criterios los expresamos con mayor frecuencia según vamos envejeciendo y los bríos de la juventud van quedando atrás, como si fueran ecos de una existencia consumida en los avatares de la vida.
Hace algunos días cumplí 72 años y confieso que es un aniversario realmente impresionante, porque cuando miro hacia lo que he vivido, no puedo evadir el recuerdo de todos los que se fuero primero o de los que se han marchado rumbo a la diáspora. Ustedes pensarán que también van dejando a muchos atrás porque la vida es un constante ir y venir, unos nacen y otros mueren, unos vienen y otros se van. Leer más