Sergio Lazaro

Un símbolo espiritual que siembra esperanzas

Crónicas cubanas
Quisiera llamar la atención de ustedes sobre un hecho que considero importante y significativo, que es el inicio en el Oriente cubano de la peregrinación de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre que se conserva en el templo de Santo Tomás, en Santiago de Cuba, conocida como la Virgen Mambisa por su estrecha vinculación con los combatientes de nuestras guerras de independencia, quienes, además, en los primeros años de la República, en 1915, solicitaron por escrito, en histórica carta dirigida al Papa, entonces Benedicto XV, que proclamara a la Virgen de la Caridad, Patrona y Reina de Cuba.

Esta será una peregrinación nacional de casi año y medio programada hasta diciembre del 2011. En mi criterio constituye una acción muy oportuna, organizada por la Iglesia Católica cubana con motivo de la próxima celebración del 400 aniversario de su aparición, en 1612, flotando sobre las aguas de la Bahía de Nipe, de la imagen original de la Virgen de la Caridad que hoy se conserva en la Basílica del Cobre.
Lo planteo sin ambages, pasando por encima de los resabios de los enemigos de toda espiritualidad religiosa, quienes se regodean en atacar los sentimientos y las creencias populares que aman a la Virgen morena y mambisa, porque desde tiempos inveterados es símbolo nacional, desde antes que existieran nuestro escudo y nuestra bandera, y que estimula los más puros sentimientos patrióticos, solidarios y humanos de quienes hemos nacido en Cuba vivamos dentro o fuera de nuestras fronteras.
El llamamiento dado a conocer por los Obispos cubanos en ocasión de este hecho, expresa claramente sus objetivos y cito textual a continuación un fragmento: “ (…) A todo nuestro pueblo, les invitamos a recibir y a celebrar con alegría el paso de nuestra Patrona, la Virgen de la Caridad, por nuestros caminos, calles y plazas, pues la Virgen de la Caridad es nuestra, seamos creyentes o no, católicos a protestantes o tengamos una devoción popular más o menos sincrética’, pues a través de Ella hemos experimentado la presencia de Dios y su amor misericordioso para con nosotros. Acudamos a Ella para que Dios nos ayude en el esfuerzo de alcanzar la paz y la justicia que todos deseamos, pidiéndole que su caridad se derrame sobre todos y cada uno de los cubanos (…)”. (Fin de la cita)
Frente a las descalificaciones, insultos e incluso amenazas propias de una violencia verbal que va en aumento por parte de algunos que se niegan a todo diálogo, encuentro y reconciliación entre los cubanos, tan necesarios en medio de las complejas y difíciles circunstancias que atravesamos, la peregrinación nacional de la Virgen Mambisa, a lo largo y ancho de todo el país, deviene un símbolo espiritual que siembra esperanzas y propicia la apertura de los más puros sentimientos de amor y de solidaridad entre todos los cubanos estemos en donde estemos. En mi criterio neutraliza el miedo al futuro y crea confianza en que por amor, todos podemos seguir adelante frente a cualquier contingencia venga de donde venga.
Su recorrido por la base donde vive el pueblo, reaviva los ánimos, propicia el amor frente al odio, la reconciliación frente a los rencores, la esperanza frente a las desesperanzas, el entusiasmo frente a los pesimismos y nos inspira seguridad de que sí podemos seguir adelante rumbo a un futuro de paz, equidad y progreso con todos y para el bien de todos. ¡Viva la Virgen de la Caridad del Cobre, la Cachita de todos los cubanos! Publicado el lunes 16 de agosto del 2010.
fsautie@yahoo.com
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=37225

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