Padre Nuestro exigente

No digas “Padre”, si cada día no te portas como hijo

No digas “nuestro”, si vives aislado en tu egoísmo.

No digas “que estás en los cielos” si sólo piensas en cosas terrenas

No digas “santificado sea tu nombre” si no lo honras

No digas “venga a nosotros tu Reino” si lo confundes con el éxito material

No digas “hágase tu voluntad” si no la aceptas cuando es dolorosa

No digas “danos hoy el pan nuestro de cada día” si no te preocupas de la gente con hambre

No digas “perdona nuestras ofensas” si guardas rencor a tu hermano

No digas “no nos dejes caer en tentación” si tienes intención de seguir pecando

No digas “líbranos del mal” si no te comprometes contra el mal

No digas “amén” si no has tomado en serio esta oración

SI MIS INTENCIONES SON LAS DEL SEÑOR…Él te habla hoy

SI MIS INTENCIONES SON LAS DEL SEÑOR…
Por tanto, no juzguen antes de tiempo, hasta que venga el Señor. El sacará a
la luz todo lo que se disimuló en las tinieblas y pondrá a las claras las
intenciones secretas. Entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza que le
corresponde. 1 Cor. 4, 5
¿Cuáles son mis intenciones verdaderas?

¿Vives?

¿Le das un beso a tus hijos todos los días?

¿les dices que les quieres?

¿Tienes un detalle frecuente con tu pareja?

¿le hablas de amor, del cielo y el mar…?

¿están contentos contigo los que te rodean?

¿te extrañan los de tu comunidad cuando estás lejos?

¿disfrutas la buena música?

¿admiras el sonido del mar y el canto de los pájaros?

¿llamas a tus amigos?

¿trabajas por un sueño?