El ojo del huracán

Ha clavado su mirada en nosotros con implacable agudeza. La fuerza con que atraviesa la realidad deja al desnudo nuestra frágil situación, que no sabe cómo responder a su arbitrariedad. Avasalla, enmudece, desconcierta todas
las predicciones, porque no podemos dominar el curso que puede tomar su impetuoso impulso. Como la noticia de un ciclón, llega por detrás el ojo batiendo los brazos. Y sólo cuando haya acabado de arrasarnos sabremos medir las consecuencias. Así percibimos las medidas económicas. Le tememos, pero puede ser una oportunidad. Una acostumbrada mirada descreída, escéptica, no alcanza a vislumbrar esto. Sólo verá otro vendaval, otro más para aguantar. Leer más

Un signo habanero de renacimiento espiritual

Crónicas cubanas
Hay espacios que nos impresionan y nos marcan sensiblemente para toda la vida. Aunque transcurran los años, a veces cuando más tiempo pasa, nos provocan intensos sentimientos de alegría o incluso de tristeza y en muchas ocasiones alegrías y tristezas entremezcladas. En definitiva son sentimientos y misterios propios de la espiritualidad que nos es inherente.
Me pregunto si existe alguien que no haya experimentado estas sensaciones a que me refiero, en especial cuando ha vuelto a estar presente en uno de los lugares que en el transcurso de su vida lo marcaron para siempre. Leer más

Palma

Ahí estás,
sola,
esbelta, firme, flexible: real
verde blanca, esperanza y paz.
Lluvia, sequía, frío o calor
son para tí sólo estaciones;
tala, cultivo,brisa o ciclón, accidentes.
Tú, simplemente, estás
y te das completa:
desde la raíz que cura
hasta el guano bendito del Domingo de Ramos.
Gracias por estar, simplemente,
como los que aun estamos,
en la Patria.