Sergio Lazaro

Entre lo discursivo y lo práctico

Crónicas cubanas
A estas alturas de la problemática nacional que tanto nos preocupa a los cubanos de uno u otro signo, no deberíamos albergar la menor duda sobre la importancia que tiene la ejecución práctica de los cambios, las reformas y la eliminación de las prohibiciones absurdas que tanto daño le hacen a la población; o sea, tal y como he planteado en una crónica hace algunas semanas deberíamos apostar por los cambios.
El Sexto Congreso del Partido aprobó un conjunto de lineamientos que han concitado aceptaciones y discrepancias, pero que en mi criterio plantean una acción dirigida a romper la inercia en que hemos estado sumidos durante mucho tiempo. Considero que en su conjunto esta política económica, independientemente de sus múltiples contradicciones e insuficiencias, habrá de crear sinergias que de seguro demandarán a su vez nuevos cambios en una espiral que de mantenerse, hará indetenible la tendencia favorable al cambio de todo lo que deba ser cambiado, a la que difícilmente podrán imponerse las fuerzas retardatarias de la sociedad.
Si lo analizamos con realismo político, podríamos apreciar que estamos ante la posibilidad del inicio de un proceso dialéctico dentro del Ser Social que le da contenido a la sociedad cubana contemporánea, y que habrá de influir decisivamente en las formas de la conciencia social, como resultado de una interacción y/o contrapunteo entre las fuerzas progresistas y las retardatarias que en su conjunto agrupan a los que estamos a favor de las soluciones necesarias de una parte y de la otra a los inmovilistas y burócratas que se plantean mantenerlo todo cómo está sin la menor autocrítica, depuración de responsabilidades ni apertura a favor de los intereses de la fuerzas productivas y de la población en su conjunto. Nos encontramos ante la inminencia de una confrontación dialéctica e ineludible que en mi criterio ya se está manifestando, aunque muchos no lo quieran ver así, porque lo que sucede actualmente forma parte del movimiento de la historia de la vida en sociedad, que por demás habrá de ser implacable en sus juicios así como en sus resultados, los que por ley natural no se podrían cambiar de manera voluntarista ni autoritaria.
A contrapelo con estas realidades filosóficas que todos deberíamos tomar en consideración, porque forman parte de una evidente dialéctica existencial, hay quienes optan simplemente por la opción discursiva abstracta que se propone resolver con palabras, consignas y/o exhortaciones lo que solo se podría poner en movimiento por la vía de los hechos. Escribo sobre un asunto de fondo.
La tan recurrida y mencionada necesidad de crear un sentido de pertenencia así como una adecuada disciplina social, una efectiva actitud ante el trabajo y un control eficiente de la economía, no podrán alcanzarse en el plano de lo discursivo abstracto. Específicamente considero que por muy fuertes que sean las palabras utilizadas en las formas discursivas, así como los golpes sobre la mesa y los planteamientos de pasar cuenta a los incumplidores, si no se actúa efectivamente dentro del Ser Social, con medidas encaminadas a liberar las fuerzas productivas, a eliminar las prohibiciones que afectan a la población en su conjunto tanto en el plano espiritual como material y si en definitiva no se trabaja con hechos concretos para satisfacer los intereses colectivos coordinadamente con los intereses personales, no habrán soluciones efectivas.
Ante las tendencias que propician la creación de una sociedad de héroes epónimos, debería imponerse la necesidad de desarrollar una sociedad de trabajadores asociados en la que la población se sienta que es un sujeto individual y colectivo que hace la historia y no un objeto movido autoritariamente como si fuéramos simples fichas de un ajedrez político de altos vuelos al que los secretismos y la estructuración jerárquica no le da acceso a la toma de las grandes decisiones ni tampoco a la información transparente y universal. Ya es tiempo que estos conceptos y estas prácticas sean sustituidos por una democracia socialista participativa que ponga en práctica un sistema sin secretismos ni prohibiciones absurdas que realice sistemáticamente referéndum con la población para la toma de las decisiones fundamentales. Un conjunto de métodos dirigidos a abrir paso a lo que no me canso de reiterar, la necesidad de que desarrollemos una República en la que quepamos todos.
Todos, y valga la redundancia de la palabra, los que nacimos en Cuba somos cubanos ya sea que vivamos adentro o afuera de las fronteras nacionales y, por tanto, tenemos derechos plenos a preocuparnos por nuestro país e incidir positivamente en su presente y su futuro.
Mientras que en nuestros medios masivos locales se manifiestan reiteradamente en favor de los emigrantes y sus derechos en los países del Primer Mundo, yo que tengo hijos, nietos y familiares en la diáspora cubana, me pregunto: ¿cuál es la razón para que no se le reconozcan esos mismos derechos de vida a los cubanos que han emigrado? Establecerse en donde lo deseen y/o regresar siempre que lo decidan a su país de origen. Mantener esas exclusiones constituye una política inconsecuente e injusta. Porque los cubanos que en el exterior sufran los efectos de las crisis económicas o que simplemente lo deseen, deben tener plenos derechos a regresar a sus país de origen con sus familias y con sus conciudadanos. No eliminar esas exclusiones onerosas, sería un doble rasero y un absurdo que invalidaría los criterios eminentemente discursivos a favor de los emigrantes y de la diáspora que son discriminados y maltratados en los países del Primer Mundo.
Finalmente abogo por impedir que todo se vuelva a inmovilizar con aún peores consecuencias que las que ya hemos sufrido, es imprescindible pasar de lo discursivo abstracto a lo práctico concreto, no solo en pequeños pasos aislados, sino en un todo de conjunto. Así lo pienso y así lo afirmo. fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el miércoles 29 de junio del 2011

0 Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.