Sergio Lazaro

¿Qué paz queremos y necesitamos?

¿Qué paz queremos y necesitamos?…
Crónicas cubanas
Aunque ya han trascurrido algunas semanas de la conmemoración del Día Mundial por la Paz proclamado por las Naciones Unidas, que anualmente se realiza cada 21 de septiembre; y, a pesar de los muchos temas locales prioritarios en agenda, no puedo pasar por alto esa fecha que quizás no debería ser en un día específico del año por el riesgo a lo efímero de ese tiempo y a las formalidades de quienes pudieran considerarse limpios a favor del concepto abstracto de Paz, porque lo toman en cuenta, lo conmemoran, lo fijan en su calendario de actividades y nada más.
En estos casos a que me refiero, se presentan los peligros propios de un continuismo esquemático que se queda atrapado en las superficies sociales de la figuración pública movidas por el qué dirán y por los esquemas simplistas de una crónica social-política, que nunca llega a las profundidades verdaderas de los grandes problemas de la humanidad, que hoy amenazan a nuestra civilización y nuestro planeta con guerras contra los pueblos y guerras contra la naturaleza que en mi opinión también son flagrantes violaciones contra la paz; todas en definitiva en contra del género humano.
El concepto tradicionalmente aceptado que la Paz no es solo la ausencia de la guerra; considero que ante las graves situaciones que estamos enfrentando en el Medio Ambiente universal agredido por los seres humanos, debería incluir además de la justicia social muy priorizadamente, el planteamiento de paz con la naturaleza y conservación del medio ambiente. Un muy agudo problema contemporáneo son los efectos nefastos de las guerras concentrados en los países pobres y subdesarrollados que conforman lo que denominamos el Tercer Mundo, acosados por la codicia de los países desarrollados e imperialistas sobre sus recursos naturales y sus localizaciones geoestratégicas. Todas las guerras de los últimos tiempos, han tenido y tienen como escenarios al Tercer Mundo y esto no es una casualidad, porque es intrínseco a los sistemas imperiales de sojuzgación económica que pujan por el control de la vida en nuestro planeta para forzarla a favor de sus intereses específicos sin tener en cuenta los derechos e intereses de los seres humanos en su conjunto así como los derechos de la Madre Tierra.
Los pobres del mundo, al decir de nuestro José Martí y, la Madre Tierra, tienen una causa común: la supervivencia de la especie y del hábitat en que estamos todos insertados. En estas circunstancias, habría que recordarle a esas naciones poderosas y a esos grandes intereses transnacionales promotores de las guerras contemporáneas, que la causa de los pueblos y de la Madre Tierra que nos acoge en su seno y facilita nuestra subsistencia, también debería ser la una causa común a todos sin excepción en vez de agredirlos, porque si como consecuencia de sus desatinos producen una hecatombe mundial con sus guerras y explotaciones esquilmadoras, no se escapará nadie incluyéndolos a ellos también. Controvertidamente cuando actúan por extender el dominio de sus grandes intereses pasando por encima de la vida de los demás así como de la naturaleza que pretenden dominarla a su favor, ponen en riesgo también sus propias vidas y su propio hábitat dentro de nuestro planeta.
La característica esencial de nuestra época en este orden de cosas, de acuerdo con el sentido holístico de la vida y de la naturaleza, teniendo en cuenta también el principio de Hermes Trimegisto que plantea que lo que es arriba es abajo y que lo es abajo es arriba, determina que el peligro permanente de los holocaustos que ellos están provocando con sus guerras de rapiña y con la explotación incontrolada de los recursos naturales así como con la emisión a la atmósfera de gases contaminantes, de no detenerlo no dejará sobrevivientes. En consecuencia la Paz universal, se fundamenta hoy en una única causa: salvarnos todos de conjunto y salvar la naturaleza que acoge las vidas de todos sin excepción.
Por otra parte, debo significar que en mi opinión el concepto de La Paz posee una dimensión multiforme que incluye la ausencia de la guerra, la preservación del medio ambiente y de nuestro planeta, así como el establecimiento de un nuevo orden mundial y de una justicia social de extensión planetaria.
Estas consideraciones esenciales sobre la Paz, las planteo afincado en mi rincón de Centro Habana en Cuba, archipiélago varias veces amenazado desde lo externo y lo interno en nuestro ámbito vital, que no es una excepción de los problemas y peligros que ponen en riesgo a toda la humanidad; porque la paz definitiva para los cubanos significa además de la ausencia de guerra, de la preservación del medio ambiente, del nuevo orden mundial y de la justicia social planetarias, conceptos en su conjunto de carácter universal, el reencuentro, el diálogo, la reconciliación entre cubanos con vistas a la edificación de una República en la que quepamos todos, capaz de propiciar, la concordia, la armonía y el desarrollo “con todos y para el bien de todos” tal y como planteó nuestro Apóstol José Martí.
La Paz es un problema del género humano sin excepción, pero hay que alcanzarla con acciones complejas generales y específicas. Quizás tendríamos que comenzar paso a paso a partir de lo particular y específico de cada pueblo, procurando coadyuvar de conjunto a la creación de un clima universal que se fundamente en los principios de ausencia de guerra, generalización planetaria de la justicia social y preservación del Medio Ambiente concertada por los pueblos del mundo.
Para lograrlo sería necesario ponernos de acuerdo con el mayor respeto a la diversidad, a lo diferente, a las mayorías y a las minorías para actuar en la edificación de la Civilización del Amor, frente a la civilización de la explotación, el odio y los rencores. La Paz no es cuestión de un día es condición indispensable de todos los tiempos para que pueda haber futuro. Así lo pienso y así lo afirmo.
fsautie@yahoo.com
Publicado en Por Esto! el lunes 10 de octubre del 2011

0 Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.