Sergio Lazaro

Los Tiempos , los plazos y las personas

Crónicas cubanas
Actualmente en Cuba la concordancia entre los tiempos, los plazos y las personas plantea una impronta cargada de interrogantes que necesitan respuestas a favor del rescate de las esperanzas perdidas. Vivimos un momento de inflexión que no puede ignorarse, porque la existencia de las personas se consume embargadas por las ansiedades, los hastíos, los escapismos e incluso la desesperación.
En este orden de cosas es muy necesario tener en cuenta que cuando las esperanzas se han perdido por causa de los desencantos y de las promesas reiteradas cuyo cumplimiento se aplaza en medio de una atmósfera de justificaciones y triunfalismos, entonces el contrapunteo entre los tiempos, los plazos y las personas dispara las alarmas de la sociedad y el ambiente se carga de una atmósfera sin retroceso que podría desencadenarse negativamente.
Por otra parte, las intransigencias de algunos que se encuentran enquistados tanto en un signo como en otro y que pujan a favor de los enfrentamientos y de las violencias intolerantes, complican aún más las posibilidades de alcanzar la concordia que tanta falta nos hace para lograr la felicidad de la población. Sin libertad ni justicia social, no habrá esperanzas de vivir a plenitud. Los seres humanos disfrutamos de una vida en nuestro presente, que nadie tiene derecho a menoscabárnosla en nombre de ninguna consigna ni ideología por muy justa que se considere.
Creo que estamos en medio de circunstancias y coyunturas que no admiten más dilaciones y exigen avanzar con rapidez hacia los cambios y las reformas que son imprescindibles para seguir adelante y detener el deterioro económico, político y social en que estamos estancados. Cada día que transcurre nos situamos más atrás del desarrollo de la vida en el siglo XXI. Tampoco se justifica continuar con las comparaciones con otros pueblos y zonas que se encuentran en medio del atraso, de la explotación y/o de la guerra, las que directa o indirectamente se plantean a diario en nuestros medios de comunicación social; porque resultan contradictorias con lo que a su vez se proclama que hemos alcanzado durante los cincuenta y tantos años del proceso socio político cubano.
Un ejemplo muy importante de lo que estoy planteando, es que los cubanos en la práctica concreta no podemos viajar al exterior del país libremente sin la obtención de determinados permisos y autorizaciones previas; y, mucho menos regresar, cuando nuestra estancia fuera de nuestras fronteras supera los 11 meses. Esto es totalmente contradictorio con la defensa que se plantea en los medios de comunicación social locales y en las declaraciones oficiales internacionalmente difundidas a favor de los derechos de quienes en el mundo optan por emigrar de un país para otro, mientras que esos mismos derechos se les escamotean a los ciudadanos cubanos
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Este problema que estoy planteando no admite más dilaciones ni estudios, simplemente hay que destrabarlo. El paternalismo oficial y el pensamiento sacralizado que lo fundamentan son además, las causas fundamentales que nos han llevado a los grandes descalabros que hoy se intentan rectificar con los lineamientos aprobados en el VI Congreso del PCC y con los propósitos que se han publicado en el “Proyecto de Documento Base para la “Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba” a celebrarse en enero del 2012.
Por otra parte, debo decir que responder con repudios y con violencias extemporáneas a quienes piensan distinto y lo expresan pacíficamente, es el peor camino de todos y complicará cada vez más las cosas, porque las ideas no se pueden debatir con el uso de la fuerza.
Mi amigo Pedro Campos, con quien comparto las ideas a favor de un socialismo participativo y democrático, ha publicado recientemente un artículo que en su conjunto apoyo plenamente, titulado: “La extrema derecha prepara la agresión: la extrema “izquierda” cae en la provocación” (*). En su contenido, Pedro Campos, entre otras cuestiones muy importantes, rechaza la violencia y cito textual: “ (…) con sus acciones represivas, sus mítines de repudio, su intolerancia a la crítica, sus sistemáticas detenciones de opositores, algunos de ellos posibles provocadores financiados desde EE.UU., las fuerzas de la extrema “izquierda” estatalista en el seno de la burocracia, están contribuyendo a catalizar el clima político interno, que los enemigos tradicionales de la nación y el pueblo cubanos desean proyectar públicamente, para consumar el estrangulamiento del proceso revolucionario”
Con la violencia como respuesta no puedo estar de acuerdo y en más de una ocasión he planteado públicamente en mis crónicas y artículos, la conveniencia de optar por el diálogo, el reencuentro, la reconciliación, el perdón, así como por los cambios y las reformas, porque constituyen un comienzo que generará nuevas y más importantes sinergias. Valoro con esperanzas los propósitos, medidas y proyectos que se están planteando como resultado del “VI Congreso del PCC” aunque sean realmente insuficientes; y ahora lo ratifico en relación con la “Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba” a celebrarse en enero próximo, cuyo documento base acaba de ser publicado oficialmente.
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No obstante, para que todos podamos apostar a favor de los cambios, es necesario que se tengan muy en cuenta la interrelación entre los tiempos, los plazos y las personas, porque la vida es una e inexorablemente se va consumiendo a cada instante que transcurre como parte de la dialéctica del tiempo y del espacio.
Ante todo, deberíamos tomar muy en cuenta a la juventud que emerge en medio de las circunstancias y coyunturas que afrontamos los cubanos hoy. Los jóvenes no tienen razones ni experiencias en el tiempo para esperar por quienes estamos doblando las expectativas de vida. Quizás todos deberíamos revisar el ego que llevamos dentro para atemperarlo con quienes vienen detrás de nosotros. Comprender esto sería una actitud de nobleza de espíritu a la que nunca deberíamos renunciar
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Es impostergable dejar atrás definitivamente al pasado para no convertirnos en estatuas de sal al decir bíblico. Las manifestaciones de fuerza y de violencias extemporáneas deben ser erradicadas definitivamente, potenciando muy especialmente el uso del razonamiento y del diálogo. Hay cuestiones que no deberían dilatarse más porque hacerlo podría echar por tierra todos los esfuerzos que se están intentando.
Así lo pienso y así lo afirmo desde muy adentro de la sociedad cubana contemporánea y de sus procesos políticos, sociales y económicos de los que no puedo negar que soy parte implicada de sus inicios; ni que además, estoy a favor de crear una República en la que quepamos todos así como de edificar un socialismo humano, participativo, y verdaderamente democrático. SPD. Socialismo por la vida. fsautie@yahoo.com
(*) http://www.kaosenlared.net/noticia/extrema-derecha-prepara-agresion-extrema-izquierda-cae-provocacion
Publicado en Por Esto! el lunes 24 de octubre del 2011
http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=123750

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