2011: De nuevo un adviento de incertidumbres y esperanzas

Crónicas cubanas
Con la pasada celebración en todos los templos católicos del mundo de la Fiesta de Cristo Rey, se culminó el tiempo litúrgico ordinario para dar comienzo al Adviento, etapa del calendario cristiano que ejerce sobre mi espiritualidad una fascinación muy especial e intensa que cada año no puedo dejar de manifestarla en la medida de las posibilidades a mi alcance. El Adviento es signo de una espera esperanzadora como diría don Pedro Casaldáliga, Obispo emérito de Sao Félix do Araguaia en el Matto Grosso brasileño, porque el Adviento es el anuncio de la venida al mundo de Jesús, el de Nazaret, con la buena nueva de la redención de los seres humanos y del cambio total de la filosofía de los odios, los rencores y las guerras por la del amor al prójimo como a uno mismo. Aunque haya quienes se afanan en negarlo e ignorarlo, la prédica de Jesús durante su paso por el mundo ha sido el más importante acontecimiento recogido por la Historia de la humanidad que marcó un antes y un después. Hay quienes plantean eufemísticamente antes o después de nuestra Era para no mencionar a Cristo, pero en su esencia intrínseca es antes o después de Cristo, aunque mucho les preocupe o les moleste. Leer más