Un lugar en el corazón del Papa

El Cardena Jaime Ortega habló en alocución televisiva sobre próxima visita del Papa a Cuba
 “Cuba ocupa un lugar especial en el corazón del Santo Padre”, afirmó anoche en alocución televisiva de media hora por el canal  Cuba Visión en horario estelar, el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana, al hablar de la próxima visita del Santo Padre a Cuba del 26 al 28 de marzo próximos.
Mons. Jaime Ortega dijo que desde antes de ser elegido como Sumo Pontífice, el Cardenal Ratzinger se había mostrado muy cercano a Cuba, dando muestras visibles de aprecio a los obispos cubanos en visita Ad Limina (1). El purpurado cubano afirmó además que el Santo Padre había sido invitado varias veces por él y por los obispos de la isla, así como por el Presidente Raúl Castro.
El Papa incluyó el paso por Cuba luego de su visita a México, segundo País de América Latina que  visita, aprovechando la celebración de los 400 años del hallazgo y presencia de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba; celebración que ha sido preparada mediante una misión por toda la isla que culminó con el recorrido de una imagen de la Caridad que estuvo en “los lugares más recónditos del país” –dijo el Cardenal, quien además realizó una breve catequesis sobre del Sumo Pontífice y la misión de la Iglesia, tras la cual habló también de la persona de Josef Ratzinger con quien ha tenido “el privilegio de tratar directamente”.
“El  Papa viene en Visita Pastoral a confirmarnos en la fe”, según el encargo que recibiera San Pedro, su antecesor y primer Papa de parte de Jesucristo luego de la Resurrección, junto al lago de Galilea. Fe, que en Cuba vive un crecimiento significativo, que ha tenido expresión pública multitudinaria en la reciente culminada misión con la imagen de la Virgen.
“Nos vemos en La Habana”, dijo el Santo Padre al Cardenal Ortega en una recién concluida reunión en Roma, en la que al notar su presencia lo llamó para hablarle directamente –rebeló anoche el Arzobispo de La Habana, quien concluyó su alocución con la bendición y una invitando a todos los cubanos a participar en las misas que el Santo Padre oficiará en Cuba.
1. Visita Ad Limina: Es realizada por los obispos diocesanos cada cinco años a Roma, durante la cual se encuentran con el Papa y los responsables de los distintos dicasterios vaticanos, para informar sobre el estado moral y espiritual de las diócesis que tienen encargadas, así como informarse de primera mano sobre asuntos de la Iglesia universal.

Lo que algunos no alcanzan a comprender…

Caminando por Centro Habana como parte de una procesión, no me pude aislar de las expresiones sensibles pero adustas que aparecían indistintamente en los rostros de los participantes e incluso de muchos que se nos unían o se agolpaban a nuestro paso. Eran inocultables gestos inducidos por sus sentimientos religiosos, así como sus tristezas y angustias en un medio tan empobrecido como el que transitábamos en la profundidad del populoso barrio de Los Sitios. En el Parque Finlay al inicio de aquel extraordinario Vía Crucis organizado por la Archidiócesis de La Habana, como preparación de la visita del Papa Benedicto XVI, los rezos y cánticos de las primeras 7 estaciones, tuvieron de fondo a los ritmos de unos tambores característicos de la santería cubana procedentes de una de las casas vecinas. La Iglesia no es solo el Papa ni tampoco su jerarquía Vaticana o local, la Iglesia es según una definición explícita del Concilio Vaticano II: “el pueblo de Dios” y, lo que estaba sucediendo en aquel Vía Crucis era una explosión de espiritualidad y de fe religiosa. Los signos y los símbolos espirituales son muy importantes para el pueblo de Dios. Eso será la visita del Papa, un signo espiritual extraordinario más allá de cualquier otra concepción política temporal, que significará mucho para el pueblo que cree y que busca en lo religioso las fuerzas necesarias que le permitan lograr su redención temporal y espiritual. Quizás algunos no lo alcanzan a comprender: El pueblo de Dios, espera y recibirá a SS el Papa Benedicto XVI en búsqueda de esperanzas y ánimos para enfrentar la vida. Así lo pienso, así lo afirmo y así lo defiendo.