del Decálogo de la Libertad



Primer mandamiento: “Escucha Israel, los preceptos y las normas que yo pronuncio hoy a tus oídos. Apréndelos y cuida de ponerlos en práctica.” (Deuteronomio 5,1)
Serás libre si escuchas a Dios. Dios habla en la oración y por boca de los demás. Las necesidades de tu familia, de los que trabajan y conviven contigo y las tuyas propias, son voz de Dios. También lo son  tus sueños y las de tus amigos. Dios vive y te habla en tu interior, aunque no lo escuches. La vida de nuestros tiempos está llena de ruidos, de “necesidades” ficticias Leer más