¡Qué linda es Cuba!

El chivito correteando
La tierra arada esperando simiente
La vaca muge, luce el palmar
¡Qué linda es Cuba!
Serpentea la carretera
Gorjea el arrollo bajo el barranco
Corre el caballo tras la novilla
Grita el guajiro y blande el lazo
¡Qué linda es Cuba!
Huele a chaparrón que se acerca
Retumba el trueno y huelen las rosas
Humea el tabaco del viejo
Que se mese en el sillón y alimenta las gallinas
¡Qué linda es Cuba!

Harold Cepero Escalante

Por: Mons. Antonio Rodríguez Díaz
En el mismo accidente automovilístico en el que murió el líder opositor Oswaldo Payá Sardiñas el pasado 22 de Julio, también sufrió graves lesiones otro miembro del Movimiento Cristiano de Liberación, el joven de treinta y dos años, natural de Chambas en Ciego de Ávila, Harold Cepero Escalante, quien murió horas más tarde en Bayamo.
En el año 2002, cuando Harold cursaba sus estudios de Veterinaria en la Universidad de Camagüey, fue expulsado, junto a otros alumnos, por haber firmado estos el “Proyecto Varela”.
Algún tiempo después, inició un proceso vocacional sacerdotal, que lo condujo al Seminario “San Agustín” de la ciudad de Camagüey para, posteriormente, pasar al Seminario “San Carlos y San Ambrosio” de La Habana, donde estuvo hasta Junio del año 2010, cuando al concluir el primer año de Teología, decidió dejar los estudios sacerdotales, al descubrir que esa no era la vocación a la que Dios lo llamaba. Entonces, trabajó, primero como cuidador de cerdos en el Hogar de Ancianas “San Francisco de Paula” en la Víbora, y más tarde, como cocinero del comedor de ancianos de la “Parroquia del Espíritu Santo” en La Habana Vieja. Desde su salida del Seminario fue miembro activo del Movimiento Cristiano de Liberación. Leer más

Preside el Cardenal Jaime Ortega misa de exequias de Oswaldo Payá

“La participación en la vida política de la nación es un derecho y un deber del laico cristiano”
El Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de la Habana, concelebró la misa de exequias de Oswaldo Paya Sardiñas, con los obispos Álvaro Beyra, de la diócesis Bayamo-Manzanillo, Alfredo Petit y Juan de Dios Hernández, auxiliares de La Habana, junto a otros sacerdotes de esta diócesis, en la mañana del 24 de julio, en la Parroquia El Salvador del Mundo de El Cerro, de cuya comunidad era miembro la familia Payá-Acevedo. Estuvieron presentes, además de su esposa, hijos y amigos: religiosos, religiosas y laicos de varias diócesis, así como representantes del Cuerpo Diplomático y periodistas de diversos medios internacionales.
El féretro de Payá estaba colocado frente al presbiterio, adornado con flores y acompañado de una fotografía. Sobre éste estaba la bandera cubana y un ejemplar de un pequeño volante del Proyecto Varela que había sido repartido por el Movimiento Cristiano Liberación durante en tiempo en que se promovió su firma. El ambiente que se respiraba en la iglesia era de recogimiento y oración, la liturgia de la Palabra fue cuidadosamente escogida, y los cantos fueron animados por el coro parroquial acompañado de guitarra.
Durante la homilía, Mons. Jaime expuso de forma sentida, simple y poética la enseñanza cristiana sobre la muerte, y la plenitud final de nuestra vida en Dios, que es amor. Recordó la época en que conoció a Oswaldo y asistió a varias de sus tertulias en aquella misma iglesia. “Oswaldo tenía una clara vocación política, y esta, como buen cristiano, no lo alejó de su fe ni de su práctica religiosa. Al contrario, siempre buscaba en su fe la inspiración para su opción política”-dijo, y añadió que “la aspiración a participar en la vida política de la Nación es un derecho y un deber del laico cristiano”, como forma de transformar el mundo según la enseñanza del Evangelio. El Cardenal hizo referencia al Magisterio de la Iglesia, especialmente al del Papa Benedicto XVI en La Habana: “Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la edificación de sus libertades fundamentales (…)”. También el Arzobispo explicó la manera en que la Iglesia entiende el compromiso político los laicos en virtud de su vocación, en virtud de la cual Oswaldo “… vivió el papel desgarrador de ser un laico cristiano con una opción política en total fidelidad a sus ideas sin dejar de ser fiel a la Iglesia hasta el día final de su vida” -dijo.
Al finalizar la misa Mons. Jaime Ortega leyó un mensaje de condolencia del Papa Benedicto XVI que hizo llegar a través de Mons. Angelo Becciu, Sustituto para la Secretaría de Estado de la Santa Sede, quien fuera Nuncio Apostólico en Cuba. En el mensaje el Santo Padre “eleva fervientes plegarias a Dios por el eterno descanso de los difuntos y le pide que conceda consuelo y fortaleza a cuantos en la hora de tristeza lloran tan irreparable pérdida”, e impartió para ellos la Bendición Apostólica.
Luego Rosa María Paya, hija de Oswaldo, leyó una declaración en la que agradeció a la Iglesia que los “arropaba” en estos momentos duros, como lo hizo en otras ocasiones, así como a muchos amigos en Cuba y su diáspora. “Mi padre vivía para su familia y entregó su vida a la causa de la libertad”-dijo, además de responsabilizar al gobierno cubano con la integridad física de su familia, y de asegurar que buscaría esclarecer los hechos con el espíritu que siempre caracterizó a su padre: “…nuestra mayor victoria es que no tenemos odio en el corazón”-citó. También Ofelia Acevedo, esposa de Oswaldo, leyó una declaración a Nombre del Movimiento del cual es co-fundadora hace más de 25 años. En el mismo brindaron una visión sobre los cambios que necesita nuestro país, y reafirmaron su compromiso de contribuir a éstos desde “la lucha por los derechos del pueblo cubano” de manera incluyente y pacífica.
El féretro fue trasladado desde la iglesia al cementerio de Colón, acompañado por muchos de los participantes en diversos vehículos, allí recibió cristiana sepultura.
Desde el momento de conocerse lo ocurrido, los sacerdotes Juan Elizalde y Manuel González de la diócesis de Bayamo-Manzanillo estuvieron presentes junto a los damnificados. Manuel Gonzales y otros dos laicos acompañaron a los cadáveres hasta entregarlos a sus familiares.

Mensaje de Condolencia del Santo Padre por la muerte de Oswaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante

Señor Cardenal Jaime Ortega y Alamino,
Arzobispo de San Cristóbal de La Habana
Al haber sido informado del trágico episodio en el que perdieron la vida los señores Osvaldo Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante, y resultar heridas otras dos personas, el Papa Benedicto XVI le ruega hacer llegar a los familiares de los fallecidos su sentido pésame y cercanía espiritual, a la vez que suplica al Todopoderoso por el total restablecimiento de los damnificados.
Asimismo, el Santo Padre eleva fervientes plegarias a Dios por el eterno descanso de los difuntos y le pide que conceda consuelo y fortaleza a cuantos en la hora de tristeza lloran tan irreparable pérdida.
Mientras invoca la protección de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, y como prenda de copiosos favores divinos en estos momentos de dolor, su Santidad imparte con afecto la Bendición Apostólica, como signo de fe y Esperanza en Jesucristo, Redentor del Hombre.
Me uno de corazón a los sentimientos de Sumo Pontífice y le expreso, Eminencia, mi consideración y estima en el Señor Resucitado.
+Angelo Becciu
Sustituto de la Secretaría de Estado
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Transcripción literal de la versión faximilar por Sergio Lázaro Cabarrouy Fernández- Fontecha.

Hombre de la Iglesia en el corazón del mundo, hombre del mundo en el corazón de la Iglesia


Una reflexión ante la muerte de un católico comprometido
Ayer murió Oswaldo Payá. Hoy velamos con su familia adolorida, aguijoneada por mil porqués, ante un cómo que aun no está claro. Yo me arrodillo ante el misterio, también aguijoneado por mil preguntas que reboto hacia Dios.
Sin embargo  lo más importante ahora es el “para”. Payá vivió para su familia, en la cual Cuba y la Iglesia eran dos miembros muy queridos, tanto,  que con ellos  aprendieron a convivir su esposa y sus hijos, en una armonía (difícil como suelen ser aquellas en las que están presentes tales miembros) que se podía ver claramente.
Payá soñó, convocó, e hizo una propuesta política incluyente y totalmente legal que aun no ha sido debidamente atendida por el gobierno y debería ser más conocida entre todos los cubanos: el proyecto Varela. Leer más