Avatar

Gracias P. José

Ha terminado su misión en Cuba este alemán de mirada penetrante, formas bruscas y bondad casi divina. En sus 23 años en Cuba enseñó a muchos sobre Jesucristo, fundó decenas de comunidades sobre todo en el campo, mató mucha hambre, y a muchos sacó de las más diversas miserias humanas.
Se despidió agradeciendo y pidiendo perdón por sus faltas. Así han hecho los grandes benefactores cristianos a lo largo de la historia: saberse pecadores sin enorgullecerse del bien que han hecho, y agradecer, porque quien más sirve es quien más se beneficia. ¡Gracias a ti querido Padre!

0 Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.