Lo urgente y lo importante

Estamos tan ocupados llevando a cabo lo que creemos que es lo urgente
que no tenemos tiempo para hacer lo importante, con estas palabras de
Confucio comienzo este testimonio de mi vida cristiana.
He nacido en una familia de grandes valores humanos pero no
fundamentados en los valores y en la fe cristiana que son realmente los
más importantes. La práctica religiosa en mi familia desagraciadamente
se ha dejado en el olvido por falta de práctica, por presión social o miedo. Leer más

Si te digo

neldo-animando-la-visita-de-la-virgen-mambisa1
Si digo que de pequeño me llevaba mi abuela a la Iglesia, en aquel
Sancti Spíritus de los años 80. Si digo que, por conveniencias o
inconveniencias para otros de que ella “llevara al niño”, no volví
(entendido ahora). Si digo que me recuerdo sentado en el balcón llorando
porque “abuela má” se iba sin mí a cruzar la calle (ahí donde se ve a La
Virgencita),
No miento.
Si digo que creía en “algo superior”, que hizo todo, que siempre está.
Si digo que leía y sabía de la Biblia, de religión, algo de lo que un
creyente debería ser (sobre todo para criticarlo o justificarme, no para
vivirlo yo),
No miento. Leer más

El privilegio de permanecer en Cuba

por P. Troadio Hernández
Hace 43 años fui destinado como seminarista a la parroquia de El Cano. Tres seminaristas, trabajábamos en la zona, los tres hemos perseverado en nuestro ministerio. Al participar en la Misa dominical veía con santa envidia al sacerdote de aquel tiempo, celebrar con un sencillo cáliz de madera y un copón, más sencillo aún que le acompañaba. En ocasiones me ordenaban presentar las ofrendas y cuando tocaba el copón soñaba algún día usarlo para celebrar la Misa.
Todo eso se me olvidó. Pasaron por mis manos de sacerdote muchos copones, muchos cálices, en ocasiones muy lujosos.
En el mes de julio el párroco de El Cano salió al extranjero y me brindé para sustituirlo. Cuál sería mi sorpresa al salir del confesionario, sobre una mesa pequeña, al fondo del recién reparado templo, estaba el cáliz y el copón que motivaron tanta envidia en mi vida. En ellos, por el ministerio de la Iglesia, se hizo presente Cristo. Descubrí fácilmente el mensaje. Esto ocurre por EL PRIVILEGIO DE PERMANECER EN CUBA.

Fe

por Mayra, de Camagüey
(A Blanquita)
Si por un momento de mi vida, he sido buena;
Es porque Dios ha querido que así sea.
Si por un momento de mi vida, he amado;
Es porque Dios ha querido que yo amara.
Si por un momento de mi vida, he perdonado;
Es porque Dios ha querido perdonarme.
Si por un momento de mi vida; he podido,
Hacer algo bello en este mundo;
Es porque Dios ha querido que así sea.
Si por un momento de mi vida, he sido mala;
Ha sido porque Dios lo ha permitido.
Si por un momento de mi vida, yo he ofendido;
Es porque Dios así lo ha permitido.
Si alguna vez en esta vida yo cambiara,
Si alguna vez en esta vida yo lograra,
Que esta vasija horrible donde vivo;
Pudiera convertirse en algo bello;
Es porque Dios así lo ha permitido.
Padre, te amo aunque las cosas salgan malas,
Te amo si las cosas salen bien;
Te amo porque amo, y se que me amas;
Te amo porque toda cosa bella,
Que pueda salir del fondo de mi alma,
Son los rayos que salen de tu cuerpo.
Para iluminar las almas pecadoras.

Carlitos pasó a saludar

Carlitos trabaja en el Gobierno, y esta mañana pasó a saludar por el Obispado de Pinar, estaba yo en mis trajines cotidianos de mantenimiento del servidor y asomó la cabeza en la oficina.
Comentamos un poco sobre la procesión, sobre la próxima visita de la imagen de la virgen y sobre “la gente que cree de boca para afuera”. Hace un par de años se relaciona a menudo con trabajadores del obispado por asuntos de su trabajo y a veces aprovecha y habla sobre “las creencias religiosas”, casi siempre, como hoy, el tema lo pone él.
Hoy Carlitos pasó a saludar y me pidió un afiche de la Caridad del Cobre. Hace unos años esto era impensable: ¡Gracias a Dios!

Julia

Julia
Julia es del Partido, recibió de niña la fe de sus padres, pero “la situación”, los alejó a todos de la Iglesia. Ahora ha vuelto, “es como si siempre hubiese estado aquí, quiero prepararme para los sacramentos” – me dijo un día y la llevé a ver al sacerdote.
Hace tiempo en que el PCC se autodenomina “laico” aunque no renuncia a su basamento marxista. Lo más importante es que en las reuniones ya no se habla de ateísmo, y en muchos casos se concentran en “resolver los problemas que afectan a todos”, según me ha dicho Julia. Falta un buen camino por andar en términos políticos en Cuba, pero Julia es un signo de esperanza.