Santificarás las fiestas… mandamiento de la libertad

Serás libre si eres capaz de divertirte, de estar realmente de de fiesta con los tuyos, de alegrarte como un niño y dedicar tiempo a descansar, a disfrutar lo que has hecho, a pesar de lo que te falta por hacer.
Eres libre cuando eres capaz de posponer tus pendientes, de darte un baño de espuma, de detenerte a mirar una flor, un paisaje o una persona; cuando seas capaz de detenerte en tu vorágine cotidiana y mirar a tu alrededor para disfrutar de la compañía de quienes te rodean y darles un poco de lo que les gusta. Serás libre si trabajas para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
Para la tradición judía el reposo consiste precisamente en imitar a Dios, que al final de la creación descansó (el séptimo día, el sábado, que significa precisamente día de descanso). ¡Dios descansa! Porque Dios disfruta la Creación, que está inacabada, y sobre la cual tiene que trabajar duro por culpa nuestra. Los cristianos hemos tomado esta tradición y la hemos extendido a todo momento de la vida en que, como Dios, nos gocemos de reposar.
Este es el tercero en los mandamientos de la Iglesia, y forma parte del primer bloque de mandamientos, podría decirse que fundido con el segundo o el tercero, tanto en la versión del Éxodo como en la del Deuteronomio en la Biblia.

… Y un adios más

por Tania Gómez Rodríguez
Mi amigo Juan se está despidiendo de sus seres queridos porque viajará pronto hacia otro país para buscar, como muchos cubanos, un futuro diferente. Su historia es muy parecida a la de otro amigo, otro vecino, otro familiar, otro amor, y otro cubano. Es un nuevo hogar que estará incompleto. Es un nuevo vacío en la lista de las personas especiales que Dios va poniendo en el camino de la vida, cerca de nosotros. Y yo no quiero decir más «Adios» a los que amo, por el mero echo de que no encuentren los bienes materiales, y muchas veces también los del espíritu, en la tierra que los vio nacer. Leer más