No codiciar las cosas ajenas

Décimo mandamiento de la libertad
La envidia es destructiva, porque orada al corazón desde dentro y produce una frustración sistemática que paraliza y entristece. Más que las dificultades impuestas al progreso en nuestra realidad, la envidia impide tu propio bienestar y te aprisiona haciéndote incapaz, incluso, de aprovechar las oportunidades que se van dando en esa misma realidad.
Serás libre cuando no miras las posesiones de los demás con envidia, sino con agradecimiento a Dios por el bien que se hace bajo el sol, y como fuente de inspiración para ser tú mismo mejor, y así contribuir a ese concierto de bien y de amor que hace al mundo más vividero, mucho mejor de lo que normalmente se ve.
foto: venceremos.cu
Los mandamientos de la libertad propuestos en creerencuba.org, se inspiran en la idea de Piet Van Breemen, SJ, en su obra «Lo que cuenta es el Amor», ejercicios espirituales en la vida cotidiana. Sal Terrae, 1996.