No me arrepiento de lo que he vivido

En los finales de conmemoraciones del pasado mes de julio 2013, contemplando los inicios de la época de Francisco que recorre nuestra Patria Grande; debo confesar que mis 75 años me han sorprendido a pesar de las señales corporales que mi salud me ha estado enviando. No esperaba que llegaran tan pronto y 75, en verdad, es mucho tiempo para una única persona, porque a veces pienso y actúo como si aún fuera aquel joven católico impetuoso que se hizo Revolucionario en búsqueda de la justicia social. Confieso que tampoco estaba preparado para asimilar una tan larga vida en su verdadera dimensión existencial. Leer más

Un grito por la Paz

por Félix Sautie Mederos
Tristemente de nuevo el mundo se mueve hacia una guerra generalizada; el peligro es tan inminente como lo fue en octubre de 1962 cuando se produjo la denominada Crisis de Octubre. El escenario principal en aquella oportunidad se focalizó en Cuba en donde estaban emplazados cohetes soviéticos con ojivas nucleares. En esta ocasión se concentra en el Medio Oriente con Siria en el epicentro de lo que podría ser una devastadora guerra, con posibilidades de arrasar con la humanidad, porque en aquella zona y en sus latitudes cercanas hay conflictos bélicos en pleno desarrollo y están concentrados efectivos militares con cargas nucleares que podrían convertir en un juego de niños menores de 5 años a la Crisis de Octubre en Cuba, con todo lo que entonces significó. Leer más

La expresión pública de la fe

En estos días muchas parroquias de Cuba preparan procesiones con la imagen de la Patrona de Cuba, como expresión pública de nuestra fe católica y como invitación a seguir a Jesucristo, tal como María nos invita, según el Evangelio.
Esta expresión pública no es cuestión de mover multitudes, sino de animar corazones al ejercicio de su libertad. No cualquier libertad, la libertad religiosa, que es la matriz de todas las libertades, porque es aquella que permite al ser humano escoger un camino para la trascendencia, cultivar una cosmovisión, y determinar las maneras en que aplica éstas a su vida cotidiana.
¿Te has planteado en serio tomar las riendas de tu propio camino hacia Dios?

Ale, los muñes y Dios

“¡Papito, me encanta aprender de Dios con los muñes,…, es que la misa es un poquito aburrida y los muñes son divertidos!”
No pude aguantar la carcajada. Cuando me recuperé le dije:
“¡Qué bueno que te gusta aprender cosas sobre Dios! Pero la misa es donde más se aprende, porque se puede tocar a Dios.”
“Yo quiero tocar a Dios” –respondió de inmediato
“Pues sigue mirando esos muñes y yendo a misa. Tienes que atender a lo que dice el Padre y cuando vayas creciendo, irás aprendiendo”.
Más allá de la divertida ocurrencia, Alejandra me advirtió que debemos ocuparnos más de hablarle de Dios en un lenguaje que ella entienda, y relacionar lo que se le dice, con las cosas que suceden en la Iglesia.