¡No lo busques fuera!

Los magos lo encontraron al seguir una estrella,  supieron verlo en un niño acostado entre animales, paja, y estiércol. Allí donde sólo ven los que son pobres porque saben despojarse de los oropeles de este mundo.
La noche era fría, pero podía respirarse el olor de los rebaños, la tierra fértil y la esperanza de los pastores. El escenario del Nacimiento de Cristo se parece mucho al interior de cualquier persona, al mío, al túyo.
¡Cristo nace en tu interior!¡No lo busques fuera!