Sueño de invierno

Anoche soñé que yo tenía un trabajo que me permitía ganarme la vida dignamente y poner mis conocimientos al servicio de mi familia y mi país, que no tenía que comprar cosas en el mercado negro y que  el gobierno no iba a revertir la apertura al trabajo por cuenta propia.
Soñe que la gente viraba del exterior porque se le ofrecían oportunidades de invertir aquí tu talento y que nadie temía que pasado mañana le cerraran el timbiriche por cualquier motivo.
Soñé que el cubano volvía a tener ganas de trabajar en serio y que vivía sin miedo a lo que dijera el vecino.