Sequedad


La sequedad del espíritu se parece a un nubarrón que tapa el sol. Sabemos que el astro es mucho más grande que el pequeño cúmulo de agua, sabemos que la nube es pasajera, sin embargo, el corazón se entristece por la falta de luz.
Sin embargo, si se observa bien, siempre hay luz que traspasa el nubarrón, y lo más probable es que el propio cúmulo de agua sea el que riegue la tierra seca.