Por eso…

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de ser Dios y se sometió a la muertes ¡y una muerte de Cruz!, POR ESO Dios lo resucitó… dice clarito el Apóstol Pablo. Siempre me llama la atención el «por eso». Porque no fue tanto por ser Dios, como por ser Humilde, que Cristo resucitó. Humilde significa ir al «humus», a nuestra esencia buena y transformadora, que Dios nos regaló.