Bajo la apariencia de pan

Poco antes de morir, el Padre Varela pidió la comunión al P. Ouvril, quien lo cuidaba en una humilde habitación de la parroquia de San Agustín de la Florida en el frío febrero de 1853. Al momento de recibir el sacramento, el moribundo dijo: “Creo firmemente que esa hostia que tiene usted en su mano es nuestro Señor Jesucristo bajo la apariencia de pan.” Leer más