El mejor tesorero

Un día una persona me dijo que debería escoger entre la fe y mi carrera, otra me dijo que debía poner a mi familia primero que a Dios… ambas  opiniones respondían a limitaciones personales, más que a las actitudes que la fe promueve. En ambas ocasiones, el cura de mi pueblo me recordó que hay que cuidar ambas cosas como tesoros, pero que el mejor tesorero es quien pone su corazón en Cristo: «profundiza en la fe», me dijo y sabrás que hacer con tu familia y tu carrera.