Aprendizaje mutuo

Jesús sacó al ciego de la aldea para curarlo (Mt8,22-24), en uno de esos episodios del inicio de su vida pública en que hace este tipo de cosas de forma discreta, como si quisiera no presentarse como hacedor de milagros. Es curioso también como lo cura en dos tiempos, primero le ensaliva los ojos y le pregunta si ve, y luego tiene que tocarlo nuevamente para que vea bien. Leer más