Sergio Lazaro

Diálogo sobre la existencia

Dos emprendedores hablaban de cómo resolver un problema tecnológico en sus emprendimientos:

-Hay que estar loco para meterse en negocios de tecnología en Cuba…

-Hay que estar loco en Cuba y en cualquier lugar del mundo para meterse en cualquier cosa en que signifique cambiar lo que está en el guion de lo rutinario…

Pero eso al mismo tiempo es lo que da sal a la vida: «vale más un libro prohibido que toda la papelería que escupen a diario las universidades de Checoslovaquia» diría Milan Kundera en su inolvidable libro «La insoportable levedad del ser», una pieza existencialista que le valió el Nobel de Literatura…., a ver si te lo consigo.

-Ya lo leí… pero hace años con otra mentalidad. Debería leerlo ahora… jjjj

– Lo recuerdo como un libro deprimente, pero realista.

– El existencialismo es así, corresponde a una corriente filosófica que pretende dar una respuesta atea-racionalista a la pregunta ¿hacia dónde va la existencia? La respuesta a la pregunta del sentido de la existencia no puede encontrarse sin la referencia al Absoluto, por eso el marxismo se inventa uno absoluto que es el Comunismo para responderla…, el liberalismo se inventa la libertad sin regulaciones, y así muchos por ahí.

– Espero no entrar en ese debate… porque terminaríamos hablando de la singularidad tecnológica y el fin de la existencia humana. 😅

-Eso con un católico es por gusto…, yo tengo la certeza interior, desde antes de saber sumar, de que Dios habita en mí y me ama con locura. Toda mi «brillante» racionalidad se cultivó después, así que en todo ese debate miro los toros desde la barrera. Es como quien vive el amor de su madre y su padre desde niño en una familia armoniosa y luego cuando crece, se hace sociólogo y estudia los fenómenos de violencia doméstica, abandono infantil y feminicidio… sólo mira los toros desde la barrera, por más que pueda sufrir por el mal ajeno, comprometerse y luchar por esos niños, mujeres u hombres víctimas…, el debate sobre el amor, la familia y persistencia le es simplemente ajeno. Porque ha vivido otra realidad en la que esos “imposibles” son lo cotidiano. La persona tiene la certeza inamovible de la eficacia, la maravilla, la felicidad de una familia armoniosa que supera los problemas que por supuesto no faltan. Discuten y se perdonan, se equivocan y rectifican, y vive cada uno en su corazón y en la familia y amor infinito y “loco” al que llamamos Dios.

– Ño!!! Nunca me lo habían dicho así.

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