Sergio Lazaro

Si aprendo a amar

Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. (Jn 3,16). ¿Soy capaz de dar mi vida por los demás?, o lo que es más difícil: ¿soy capaz de sacrificar a quienes amo?

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