Sergio Lazaro

Testigo de la Verdad

San Romero de América es un Santo Político, es decir, uno que accedió al testimonío de Cristo al costo de su vida por servir a la «polis», o sea al pueblo, en la búsqueda de un orden social más justo como testigo de la Verdad.

Lo acusaron de comunista para justificar su muerte, pero lo cierto es que realmente fue un firme opositor del miedo, la violencia y el orden social totalitario, elementos estos que constituyen la esencia del comunismo en todas sus aplicaciones históricas, fuera de las propuestas académicas de los clásicos.

El servicio más destacado de San Romero fue la búsqueda de la Verdad: en sus homilías y sus alocusiones radiales, en sus contactos con representantes de ambos bandos contendientes en El Salvador, su palabra denunciaba el mal y anunciaba la justicia, la reconciliación y la paz, aplicando las enseñanzas del Evangelio a la realidad de violencia e injusticia que vivía su pueblo, atratado entre dos fuegos igualmente totalitarios y violentos.
Fue asesinado a tiros mientras celebraba la Santa Misa, su sangre se unió a la de Cristo en el Altar.

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