Sergio Lazaro

Mayte

Nos conocimos en una movilización al campo de nuestra universidad en 1989, yo en primer año de Telecomunicaciones y ella en cuarto de Máquinas Computadoras. Risueña empedernida, me llamó la atención el pez que tenía en su cadena: era el símbolo de los primeros cristianos. Así que le pregunté y me dijo que era católica, que iba a misa en El Salvador del Mundo de Marianao donde había un buen grupo de jóvenes. Al siguiente domingo me presentó a Shirley, Juanito, Freddys y varios más, y nació una amistad imprescindible en mi vida, que se extendió al Padre Vicente Abreu y a las Hermanitas de Jesús.

Mayte me ha acompañado desde entonces, mi esposa y las niñas también se han beneficiado de su dulzura maternal y de su alegría de vivir sin importar las dificultades. Creo que por eso se hizo Hermanita de Jesús, para mostrar al mundo que ninguna dificultad es demasiado grande, y que la verdadera felicidad está más allá de la miseria de este mundo.

Una de sus lecturas bíblicas preferidas dice: “Mira que ni tu pie se ha lastimado ni tu túnica se ha manchado en estos 40 años, …, por tanto guarda los mandamientos que te he enseñado, …, porque yo soy tu Dios, que te sacó de Egipto.” (Cf. Dt 8) Me la repetía siempre que me quejaba de dificultades o reveces. Hoy, vencido su cuerpo por la COVID-19, a punto de recibir la noticia de que al fin se va al Padre, tengo que pensar que ciertamente su túnica no se ha manchado ni su pie se ha lastimado, porque su fe y su hermandad con Jesús están intactas, eso es lo que cuenta, esa es la verdadera protección que Dios brinda a quienes deciden aceptar su amistad (cumplir Sus mandatos dicho en lenguaje bíblico). Mayte me ayudó a entender que la vida es precisamente el camino escabro so hacia la luz, con la sombra a tu espalda, es decir, Egipto y sus ollas de esclavitud.

De los frutos de una vida así habla el gran grupo de gente que en redes sociales y desde varias partes del mundo, pide, da gracias, canta, y alaba a Dios por Mayte. Es un auténtico espacio de oración y solidaridad. Si Mayte se va al cielo ya este es un primer milagro visible, junto a otros que muchos de sus amigos podemos narrar. Si Mayte no se va ahora al cielo y se recupera, , entonces será un milagro de otro tipo, «arrancado» a Dios así como el de la hemorroísa del Evangelio.

Es una realidad de Ganar-Ganar mientras Mayte, con la cruz a cuesta en esa sala de terapia…, gana para todos un pedazo del Cielo.

Comunidad de Hermanitas de Jesús en La Habana.
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