La misma luz

Así es la Iglesia, unos llegan antes, y otros después, pero todos damos la misma luz, todos tenemos la misma importancia para Dios. Todos somos hermanos cuya vocasión es gastarnos para irradiar la luz que nos fue dada, por Aquel que es la Luz. Cuando se agote nuestra parafina, llegarán otros, que se arraigarán en el candelabro sobre los restos de la nuestra.