Sergio Lazaro

El cause

La misión es el cause de la energía transformadora del creyente. El cristiano es como un río, con un caudal limitado, si no tiene un cauce, el agua podrá encharcar un trozo de la sabana, pero no sirve así.

El cause en cambio permite llegar más lejos y que otros puedan tomar el agua en las cantidades que necesita para sus propios cultivos. Por eso, discernir la voluntad de Dios en cada momento es vital, ya que garantiza la misión, es decir, el cauce, en la dirección y sobre la sabana o la montaña correctos.

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