Sergio Lazaro

¡No tener miedo!

A este joven le quitaron la bandera…, cuando yo estuve en 2014 en esa misma Plaza, llevé mi bandera, igual que otros que me acompañaban de todo el mundo y nadie nos la quitó.

Al ciego Bartimeo lo mandaban a callar y él seguí gritando a quien único puede salvarlo: Jesucristo. (Mc 10, 46-52)

Al grupo de cubanos que no dejaron entrar, tampoco les aceptaron la carta en la que pedían con tiempo anterior suficiente, la entrada como peregrinos, las autoridades que contestaron hicieron caso primero a la «denuncia» del gobierno cubano. No escucharon, no dialogaron, no hicieron lo que dice el Papa que hay que hacer.

¿Es política la demanda de esa gente? Sí, en sentido amplio, no partidista. De la misma manera que es política en sentido amplio la demanda de paz en cualquier lugar del mundo y el Papa y la Santa Sede la hacen sistemáticamente. ¿Es política una bandera española en el Vaticano? Sí, en sentido amplio. ¿Por qué no permitir entonces una bandera cubana en el mismo sentido político amplio? Ahhhh, porque fue la voz del gobierno cubano la que le puso un sentido político diferente con su denuncia velada, y fue el «miedo» infundido en las autoridades que debían decidir, lo que hizo actuar de forma tan parcializada y políticamente partidista a dichas autoridades. Es increíble cómo ese mecanismo de «miedo universal» influye a nivel global.
La Iglesia en Cuba, y su comunicación (o su no-comunicación) tiene gran responsabilidad por omisión en esos hechos lamentables del domingo, pero de eso ya hablé en otro foro.
Ante ese «miedo universal», me aferro a la frase que más repitió Jesucristo en el Evangelio, aquella que era la carta de presentación de San Juan Pablo II en el mundo «no tengan miedo». Lo contrario a la fe no es el ateísmo, las teorías, o la corrupción, es el miedo. ¡No tengamos miedo a la libertad, fraternidad y responsabilidad a la que Cristo invita!
¡Seguimos rezando los unos por los otros!

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