Sergio Lazaro

¡Un milagro!

El milagro es sólo posible por la fe, no es un acto mágico de un solo protagonista, es un acto de amor don dos protagonistas: el que tiene fe y pide a Dios, y Dios que cambia la realidad. Sin el movimiento de la fe, no se produce el cambio de parte de Dios. Al decir de Dulce María Loynaz: ¿que fuera la vara de Moisés sin aquel pueblo que rogaba por su vida?

¡Hoy te pido Señor por la Paz del mundo a través de la Paz en Ucrania! Una paz sin opresión, una paz con libertad y reconciliación.

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