Librarte de tus cadenas

«Contempla el poder de tu Rey Jerusalén, mira, tu Salvador ha venido a librarte de tus cadenas» (Liturgia de las Horas).
¿Cuáles son mis cadenas? ¿En qué hombre que se creen Dioses, o en qué objetos que parecen vivos, he puesto yo mi confianza?
Cristo, que nació en Belén, es el único que puede librarte de tus cadenas: tus limitaciones, tus heridas, el desamor en tu familia o en tu grupo, la injusticia social… Mira a tu alrededor. Él ya está trabajando para tí.

Libertad

Un dia como hoy un grupo de enamorados de Cuba dejó sus posesiones y decidió también dejar la vida por la libertad. El acto comenzó con gesto de generosidad: ¡dar libertad a otros! ¿Qué estoy dispuesto yo a perder por mi libertad? ¿Soy consciente de que mi libertad depende en cierto modo de la de los demás?